*
Mejores efectos visuales. Mejor maquillaje. Mejor dirección
artística
“The
curious case of Benjamin Button”
Por:
Jorge Zavaleta Balarezo*
(Corresponsal en Pittsburgh - Estados Unidos)
Las
trece nominaciones para el Óscar que ha recibido
“The curious case of Benjamin Button”, dirigida
por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt, levantan,
de hecho, a esta película que fue uno de esos habituales
entretenimientos en la última Navidad norteamericana.
“The
curious case of Benjamin Button” nace a partir de
una historia escrita por ese gran autor que fue -que es-
Francis Scott Fitzgerald, conocido en la importante literatura
norteamericana del siglo veinte sobre todo por “El
gran Gastby” pero que en realidad es autor de cuentos
y novelas decididamente renovadores y, en muchos casos,
cautivantes.
Es
curioso, por otra parte, ver a un cineasta como David Fincher
-que nos tiene acostumbrados a historias oscuras y hasta
sórdidas, filmadas en la penumbra y con personajes
atípicos- al mando de esta aventura que registra
la evolución “a la inversa” de un ser
humano: un hombre que comienza su vida como anciano y la
termina como niño.
El
encanto de esta propuesta en la pluma de Fitzgerald daba,
efectivamente, para una historia de rasgos poéticos
y emotivos que la película ni siquiera roza. Por
el contrario, “The curious case of Benjamin Button”
se vuelve una anécdota morosa, inmerecidamente larga,
totalmente enmarcada en el molde del “mainstream”
norteamericano y presenta cada escena, cada secuencia, cada
parte, de una forma rimbombante pero se acerca a la vez
no a lo clásico del cine “made in USA”
sino que mira -y muy de cerca- los efectos de la taquilla.
Entonces,
David Fincher, autor de una obra casi maestra como “Seven”
y de una obra de culto como “El club de la pelea”,
ambas también con Brad Pitt, se rinde ante las decisiones
del estudio y anula su creatividad. Así, la narración
esta hecha de retazos, de lugares comunes, de escenarios
falsamente misteriosos y pretenciosamente idílicos.
Ni las presencias de efectivas actrices como Tilda Swinton,
y más importante, de Cate Blanchett, salvan a esta
obra de su redundancia.
Ciertamente,
hay un problema con el guión también. La película
está pensada con el sabor y el tono de un cuento
de hadas y no procura convencer a nadie. Si aun en películas
menos logradas como “La habitación del pánico”
y “Zodiaco”, Fincher lograba mantener una tensión
intrínseca y un nervioso timing aquí todo
eso se evapora a favor de lo plano e insípido.
Con
todo, y dadas las expectativas, “The curious case
of Benjamin Button” es una candidata de fuerza en
la nueva edición de los Óscar. Quiérase
o no, quizá hasta el propio Fincher podría
ser reconocido por la Academia contradictoriamente por la
que es hasta la fecha la película más floja
y menos convincente de su carrera.
--------------------------------------------------------------------------
* Jorge Zavaleta Balarezo, escritor y crítico
de cine.
Es
corresponsal de la Agencia RegiónPress desde
Pittsburgh, Estados Unidos. Escribe para el diario Gestión
de Lima; para Argenpress de Argentina y las agencias
de México Notimex y de Alemania DPA. Actualmente
escribe en la sección literaria Uno+Uno de México
y en el Departamento de Estudios Iberoamericanos de
la Universidad de Pittsburgh, Pensylvania. |