Países en
desarrollo exigen mayor presencia en el sistema financiero
Los países en desarrollo exigieron en la Asamblea
General de la ONU contar con una mayor presencia en la arquitectura
financiera internacional, que consideran dominada por los
países ricos causantes de la actual crisis económica
global.
Los
representantes de las economías pobres reiteraron
en la cumbre organizada por Naciones Unidas para buscar
soluciones a la crisis, que la reforma de los mercados y
las instituciones financieras globales es ineludible.
"Hemos
de crear una nueva arquitectura financiera que nos haga
independientes de los mercados especulativos internacionales",
dijo el presidente de Ecuador, Rafael Correa.
El mandatario
suramericano subrayó que la solución a la
crisis económica y financiera global debe salir del
"G-192", que agrupa a todos los países
miembros de este organismo multilateral, y no de otros grupos
reducidos como el G-8 o el G-20.
Correa
formuló duras críticas hacía las políticas
económicas de Estados Unidos, así como del
Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial
(BM), a las que señaló como el origen de la
crisis financiera y económica que azota a todas las
economías del planeta.
Aseguró
que los países en desarrollo, que no tuvieron responsabilidad
en el desplome de los mercados financieros, ahora son la
"víctima principal" de la crisis.
Correa
fue el único jefe de Estado en tomar la palabra en
la jornada, después de que el presidente de Bolivia,
Evo Morales, se viera obligado a cancelar su intervención
debido a la avería del avión que debía
trasladarlo desde Venezuela, donde asistió el miércoles
a una reunión regional.
Al igual
que el presidente ecuatoriano, otras delegaciones exigieron
una reforma profunda de los mercados y los organismos financieros
globales.
El ministro
de Economía de El Salvador, Héctor Miguel
Dada Hirezi, reclamó a los mecanismos financieros
internacionales que "tengan un contenido solidario".
Los
países en desarrollo señalaron que los 1,1
billones de dólares en ayuda ofrecidos en abril por
el grupo de las 20 principales economías del mundo
(G-20) no son suficientes para abordar las graves consecuencias
de la crisis en sus tejidos económicos y sociales.
El ministro
de Hacienda de Nicaragua, Alberto Guevara, lamentó
que la gran banca haya recibido rescates financieros de
"trillones de dólares", mientras países
como el suyo se ven obligados a adoptar duras medidas de
ajuste.
Por
su parte, el gobernador del Banco Estatal de Pakistán,
Syed Salim Raza, respaldó la propuesta recomendada
por el grupo de asesores económicos de la Asamblea
General de construir nuevas entidades financieras multilaterales
enclavadas en la ONU.
Esta
es una de las medidas propuestas por el grupo de expertos
encabezado por el Premio Nobel de Economía estadounidense,
Joseph Stiglizt, partidario de transformar radicalmente
la arquitectura económica internacional y abandonar
el dólar como divisa internacional.
Sin
embargo, el documento final que la Asamblea General tiene
previsto adoptar el viernes se limita a instar a instituciones
como el FMI a ser más flexibles en la concesión
de préstamos al mundo en desarrollo, al tiempo que
aboga por avanzar en la reforma de la estructura de estas
organizaciones financieras.
Según
el Banco Mundial, los flujos de capital privado a las economías
en desarrollo se han reducido en un 82 por ciento desde
2007, por lo que afrontan un "déficit financiero"
de 700.000 millones de dólares que agravará
la situación de pobreza de sus poblaciones.
Unos
100 millones de personas más se verán abocados
a la extrema pobreza cada año que dure esta crisis,
según cifras de Naciones Unidas.