* La organización ha elaborado
el Atlas de las Lenguas en Peligro en el Mundo. En el Perú,
hay once en situación crítica
Hay 62 lenguas peruanas que
están en peligro, según la Unesco
(EFE).- 62 lenguas peruanas
están en peligro, según el Atlas de las Lenguas
en Peligro en el Mundo elaborado por la Organización
de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(Unesco).
En total son 2.500 lenguas
(de las 6.000 existentes en el mundo) las que están
en peligro.
Entre las lenguas peruanas
están la Amahuaca, Arabela, Capanahua, Iquito, Jebero,
Munichi, Ocaina, Omagua, Resígaro, Siona o la Vacacocha.
La tercera edición
del Atlas, que introduce cambios sustanciales en los criterios
de clasificación respecto a los del anterior del
2001, considera que una lengua está “en peligro”
cuando los niños ya no la aprenden en sus familias
como lengua materna, sino que se convierten en “bilingües
pasivos”, es decir, la entienden, pero no la hablan.
El informe establece cuatro
niveles “de vitalidad”: “vulnerable”
(los niños hablan pero se reserva al ámbito
familiar); “en peligro” y “seriamente
en peligro” (cuando la utilizan las personas de mayor
edad), y “en situación crítica”,
ya que solo la emplean ancianos y con escasa frecuencia.
De América
Entre los países
del continente americano, destacan Brasil y México,
con 190 y 144 lenguas en peligro, respectivamente, como
países que poseen una gran diversidad lingüística
y donde se están poniendo en marcha políticas
que favorecen la recuperación de muchas de ellas.
En Ecuador, con 20 lenguas
en peligro, destaca la reaparición en los últimos
veinte años del andoa, una lengua con cien palabras,
y el zápara, tras ser “sustituidas” por
el quechua, pero que ahora se están empezando a recuperar.
Por su parte, Bolivia cuenta
con 39 lenguas en peligro una de las cifras más bajas
de la zona y Colombia en 68.
Juego de fuerzas
En opinión del redactor
jefe del Atlas, Christopher Moseley, “sería
ingenuo y simplista afirmar que las grandes lenguas antiguamente
coloniales, tales como el inglés, el francés
y el español son siempre las responsables de la extinción
de otras, se debe a un sutil juego de fuerzas”.
Por este motivo, la filóloga
especialista en lenguas andinas Marleen Haboud abogó
por un “bilingüismo aditivo”, que incluya
aprender tanto la lengua del país como la materna,
para evitar que se olviden los idiomas indígenas.
El informe revela que de
los 6.000 idiomas que existen en el mundo, más de
200 se han extinguido en las últimas tres generaciones,
538 están en situación crítica, 502
seriamente en peligro, 632 en peligro y 607 en situación
vulnerable.
Además, muestra la
existencia de 199 idiomas que cuentan con menos de diez
hablantes, con el consiguiente riesgo de acabar como el
eyak de Alaska, que desapareció el pasado año
con la muerte de su última representante.
La subdirectora de Cultura
de la UNESCO, Françoise Rivière, recordó
que para evitar que una lengua desaparezca hay que crear
las condiciones propicias para que sus hablantes la sigan
usando, se sientan “orgullosos” de ella y la
enseñen a sus hijos.